
Cuando Ruth Handler tuvo la idea de crear una muñeca como Barbie, le comentó a su marido su proyecto, aunque finalmente la idea no se llevó a cabo.
Pero poco después, Ruth Handler, que no había abandonado la idea, estaba de viaje en Alemania y algo llamó su atención en un escaparate. Se trataba de una muñeca llamada Lilli.
Estaba inspirada en la imagen de una mujer adulta, que sabía lo que quería y cómo obtenerlo. La popularidad que alcanzó la muñeca entre las niñas fue notable, ya que se lo pasaban en grande vistiéndola y cambiándola de ropa.
Lilli vio cómo su fama aumentaba, llegando más allá de Alemania, hasta Estados Unidos. Fue entonces cuando, Mattel, aunque en un principio había rechazado la idea de Ruth Handler, compró los derechos de Lilli.
Y le hicieron un cambio de look: había nacido Barbie.
En su presentación, Barbie lucía un peinado muy del estilo de los años 60, con un precioso bañador simulando un estampado de piel de cebra.

Barbie ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Sobretodo sus cambios se notan en su cara.
Al principio, era más seria y algo ingenua, su cara era más alargada y tenía la boca cerrada. Pero pasó el tiempo, y la sociedad fue evolucionando poco a poco.
En el año 1967 el papel de la mujer en la sociedad había evolucionado, y comenzaba a tener un lugar propio, lo que la hacía sentirse más segura. Y Barbie no iba a ser menos. Su mirada se volvió más directa, y sus labios empezaron a sonreír ligeramente.
Una década más tarde, en 1977, Barbie se había convertido en la representación de una mujer moderna y dinámica, vital e independiente que sonreía sin temores, dejando ver sus blancos dientes.
Lo que no ha cambiado con el paso del tiempo ha sido su figura, que siempre se ha mantenido igual de esbelta aunque eso sí, su cuerpo tenía más movilidad que al principio.
Un nuevo cambio tuvo lugar en 1997. Barbie se volvía más actual con su nariz más fina, la melena lisa y la boca de nuevo cerrada. Y su silueta sufrió un pequeño cambio: aumentó su cintura y disminuyó su pecho, acercándola más a las medidas de una persona real. Este cambio se fue introduciendo en algunas muñecas Barbie durante 1998.

Se acerca Halloween. Una festividad que se celebra mucho en Estados Unidos, donde los niños van por las casas piediendo Truco o trato (Trick or threath).
Y Barbie no podía ser menos… Aunque en su caso, a juzgar por cómo se ha vestido, seguramente dirá algo así como Trick or chic.
Está perfecta vestida de Halloween.

La imagen de la muñeca Barbie es producto de un grupo de más de 500 especialistas que desarrollan su trabajo en el centro de investigación y desarrollo de Mattel, en los Ángeles, EE.UU.
Crear una Barbie no es nada sencillo. En su fabricación se combinan tanto las técnicas más avanzadas y elementos de última tecnología como métodos artesanales.
Por ello, la muñeca ha logrado conservar detalles que la hacen parecerse mucho a la realidad. Con el tiempo, ha logrado una mayor movilidad. Y además, en los últimos tiempos ha aprendido idiomas: desde 1993 domina un gran número de lenguas, entre ellas, el castellano y el catalán.
Fabricar a Barbie no es tarea sencilla, por lo que requiere mano de obra especializada.
Para modelar el cuerpo se utiliza el sistema de inyección de plástico, pero su cara se pinta a mano utilizando seis o siete tonalidades distintas de tinta. Para lograr el resultado final, se aplican de forma sucesiva para lograr colores reales.
El cabello de Barbie también se coloca a mano, a través de la utilización de máquinas de coser.
Hasta que no se une la cabeza al cuerpo, Barbie no tiene su look definitivo. Es entonces cuando se le corta el pelo y se peina, para lo que hace falta muchísima precisión.
La ropa de la muñeca también se cose a mano, y se trata de modelos que se acercan mucho a la realidad. Barbie siempre está a la última: de hecho Mattel está muy atenta a las colecciones de los grandes diseñadores para que a Barbie no le falte de nada.

Algo más tarde, Barbie estaba lista para ser presentada en sociedad.
El evento tuvo lugar en la Feria Anual del Juguete de Nueva York. La respuesta del mercado fue realmente sorprendente. El éxito de la muñeca fue tal que Mattel tuvo una serie de problemas iniciales para abastecer la demanda de muñecas, ya que superaba todas las previsiones que se habían establecido.
Desde ese momento, Barbie se ha hecho más y más famosa. De hecho, es en la actualidad la muñeca más vendida del mundo.
Su popularidad va más allá de ser un simple juguete, es más, su fama dentro del mundo infantil puede compararse a la de una gran estrella de Hollywood del mundo de los adultos.
La muñeca es famosa a nivel internacional, ya que se comercializa en más de 140 países, entre ellos España, donde llegó en 1978.
Su imagen mueve millones, tiene colonias, juegos, películas… ¡Se trata sin duda de todo un fenómeno sociológico!

La idea de crear una muñeca como Barbie surgió en 1959.
Ruth Handlers, la esposa de Elliot y cofundadora de Mattel, observaba cómo su hija jugaba con sus muñecas recortables de cartón.
Y entonces, se le ocurrió una gran idea: fabricar una muñeca de plástico, de unos 29 centímetros, que se pudiera vestir y desvestir, peinar…
Así nació la muñeca, que se ha convertido en una de las más famosas del mundo: Barbie.
¿Y a qué se debe el nombre? Pues sí: la hija de los fundadores de Mattel se llamaba Barbie.
La muñeca Barbie significó un cambio importante y una cierta ruptura que el estilo de muñecas que se venían fabricando hasta el momento. Pero Mattel estaba dispuesto a ofrecer a las niñas de esa época una muñeca acorde a los tiempos.
Se trataba de un momento en el que se estaba produciendo una transición, y las mujeres empezaban a ser testigos de importantes cambios sociales que les afectaban directamente.
Así que Barbie llegaba al mercado dispuesta a romper moldes.