Creando a Barbie
La imagen de la muñeca Barbie es producto de un grupo de más de 500 especialistas que desarrollan su trabajo en el centro de investigación y desarrollo de Mattel, en los Ángeles, EE.UU.
Crear una Barbie no es nada sencillo. En su fabricación se combinan tanto las técnicas más avanzadas y elementos de última tecnología como métodos artesanales.
Por ello, la muñeca ha logrado conservar detalles que la hacen parecerse mucho a la realidad. Con el tiempo, ha logrado una mayor movilidad. Y además, en los últimos tiempos ha aprendido idiomas: desde 1993 domina un gran número de lenguas, entre ellas, el castellano y el catalán.
Fabricar a Barbie no es tarea sencilla, por lo que requiere mano de obra especializada.
Para modelar el cuerpo se utiliza el sistema de inyección de plástico, pero su cara se pinta a mano utilizando seis o siete tonalidades distintas de tinta. Para lograr el resultado final, se aplican de forma sucesiva para lograr colores reales.
El cabello de Barbie también se coloca a mano, a través de la utilización de máquinas de coser.
Hasta que no se une la cabeza al cuerpo, Barbie no tiene su look definitivo. Es entonces cuando se le corta el pelo y se peina, para lo que hace falta muchísima precisión.
La ropa de la muñeca también se cose a mano, y se trata de modelos que se acercan mucho a la realidad. Barbie siempre está a la última: de hecho Mattel está muy atenta a las colecciones de los grandes diseñadores para que a Barbie no le falte de nada.
